Luz pulsada estética para NEODEPILACIÓN

En febrero de 2000, la FDA (Food and Drug Administration) americana aprueba la LPI como una tecnología válida para la eliminación permanente del pelo.

Desde un punto de vista técnico, el láser se desplaza en línea recta y su luz se absorbe de una manera más precisa. La APL se desplaza en varias direcciones y es el equipo quien controla esta luz.

En lo que a las frecuencias de luz se refiere, el láser posee un punto nanométrico fijo y permite una buena absorción del color negro; mientras que la APL posee un rango de frecuencias mucho más amplio y, por lo tanto, es más efectiva con diversos tipos de vello exceptuando el vello cano, que no puede eliminarse con ninguno de los dos métodos puesto que no puede vehicularse el calor mediante el canal de color del pelo, ya que es blanco.

  • Antes del tratamiento: La longitud de onda se ajusta según el contenido en melanina del pelo diana y del tejido circundante. La APL alcanza de forma precisa el folículo piloso sin dañar la epidermis.
  • Durante el tratamiento: parte de la energía de la APL se absorbe por el pigmento del pelo, elevándose la temperatura y generando calor hacia el folículo. Otra parte de la energía atraviesa la dermis y es absorbida directamente por el bulbo. Gracias a esta sinergia, específica y exclusiva de la APL, permite dañar irreversiblemente la mayor parte de las células germinativas responsables del crecimiento.
  • Después del tratamiento: El pelo dañado se elimina mediante un proceso fisiológico natural, dando como resultado una depilación de larga duración.