Realizamos en primer lugar una consulta exhaustiva en la que estudiamos tu caso concreto y el modo de alimentarte. Llevamos a cabo una medición de tus contornos corporales, peso, estatura, porcentaje de grasa corporal y del IMC (índice de masa corporal). Es recomendable que nos aportes una analítica reciente para valorar tu estado de salud.

Adaptamos las dietas a tus gustos y modo de vida, siempre en la medida de lo posible. Hay que tener en cuenta que cualquier dieta sana y efectiva lleva implícita la restricción de ciertos alimentos.


Se trata de modificar los hábitos dietéticos y aprender a comer. Por tanto, ponemos especial énfasis en la reeducación alimentaria para posibilitar el mantenimiento de los objetivos conseguidos a largo plazo.

Las consultas de control de peso serán semanales, en las que valoraremos la consecución de los objetivos propuestos. El tratamiento no termina una vez conseguido el objetivo. Por el contrario, llevaremos a cabo una consulta mensual para comprobar que los resultados se mantienen en el tiempo y en la que vamos resolviendo las dudas que surgen en el transcurso de la “vuelta a la normalidad”.